A media mañana de ayer ,se anunció que Carles Puyol saldría en “rueda de prensa”, (sin preguntas), a las 16:00h, pocas dudas había de lo que iba a anunciar, su marcha a final de temporada del FC Barcelona, y así ha sido.

El Barça se queda sin su capitán, un futbolista que nunca ha destacado por su técnica, pero que donde no ha llegado con esta, la ha suplido con un coraje y una fuerza que le ha llevado a ser uno de los mejores centrales que ha podido disfrutar, ya no el Barcelona, si no el fútbol mundial, héroe con el Barça y también con la selección, sin su gol en semifinales, la Roja no hubiera llegado a la final en Sudáfrica y ganado el tan ansiado mundial.

Solo cuando ya no esté, nos daremos cuenta de lo que realmente significa Puyol.

Hay tantos momentos, tantas demostraciones de lo que significa ser un capitán, un líder, seguramente los que más salgan en los medios sean el gol que evitó cuando un delantero del Lokomotiv de Moscú quedó solo delante de puerta ante Puyol y este evitó el gol desviando el balón con el escudo, y el corazón…

…también, al conseguir el Barça su cuarta Liga de Campeones, Puyol se acercó a Abidal, que hacía poco había vuelto a jugar después de superar un cáncer de hígado, le colocó el brazalete de capitán y le cedió el honor de levantar el trofeo.

Abidal levantando la Champions

Y muchos más, nunca olvidaré como “secó” a Figo, (que ni olió la pelota en todo el partido),  en 2003, su primer Clásico, el del “cochinillo”, ni como abroncó a Álves y Thiago después de celebrar bailando juntos un gol después de marcar el 0-5 en Vallecas, pensando, efectivamente, que dicha acción podría significar una falta de respeto al equipo y afición contrarios…

http://www.youtube.com/watch?v=Dmfco3Rvq64

…y aunque digamos que Puyol no era un jugador técnicamente sobresaliente, también sacaba su clase a relucir, como en un España-Ucrania, con una ruleta qe firmaría el propio Zidane, que acabaría en una asistencia de gol a Fernando Torres…

…también recuerdo un partido, en que lanzaron un mechero que le dio a Piqué, este cogió y se lo enseñaba al arbitro, rápidamente Puyol fue a quitárselo y decirle que se olvidara del mechero y se pusiera a jugar.

Puyol, un hombre que lo ha sido y ha dado todo por el Barça, ha sufrido toda clase de lesiones y jugado varias veces con la cara partida, con máscaras para protegerse y poder seguir defendiendo la portería, esas recuperaciones mágicas en las que volvía en la mitad de tiempo, pero el tiempo pasa y no perdona a nadie, excepto a Jordi Hurtado, si Carles cree que ya no puede rendir al nivel de exigencia que considera oportuno, por mucho que me duela, creo que es lo mejor, nada de arrastrarse en el campo, lo dejas habiendo sido el mejor y te vas con la cabeza bien alta.

Disfrutémoslo antes de echarlo de menos, yo, ya estoy buscando entrada para partidos de liga, tengo que despedirme de el, debemos despedirlo entre aplausos.

Gràcies capitá!

Sobre El Autor

33, informático, añoro la época de los 8 bits, el CrossFit, el Cine, y la Fotografía son mi perdición.

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