Tenía un cuenta fotográfica pendiente con Cadaqués, el pueblo más bonito de toda la Costa Brava, por lo que, después de cargar con todos los trastos, (trípode, objetivos, filtros…), cargué también a la Sole y Jesús, (con cariño lo de cargar), y nos fuimos a pasar el día.

Cadaqués, es un pueblecito pescador resguardado por la montaña del Puig de Paní y el Puig de Bufadors, y acariciado por la tramuntana, que te enamora desde la primera vez que lo visitas.

Caminito a Cadaqués

Si algo ha dado a conocer a este maravilloso pueblo dejando a parte su belleza y encanto, es también Salvador Dalí, que después de veranear siempre con su familia ahí, finalmente se instaló en la zona de Port Lligat, después de volver de Nueva York en 1948.

“Es el pueblo más bonito del mundo” -Salvador Dalí

Uno de los visitantes más asiduos visitantes del pueblo es la vieja tramuntana, viento que viaja por los pirineos y acaricia la costa brava con brío.

Lo primero que te llama la atención al ir a Cadaqués es el camino, esa carretera de curvas que le separa de las ciudades de alrededor, ese hacerse esperar, hasta que a los pocos minutos te saluda desde lejos y ya captas su magia, cuando por fin llegas, atraviesas la parte más corriente del pueblo hasta llegar a la costa, donde miras de un lado a otro y admiras la cala y esas casitas blancas con detalles azules, que parecen transportarte a una época anterior.

A partir de aquí lo único que tienes que hacer es pasear y disfrutar, más allá del paseo por sus calas, te ánimo a ver sus calles interiores y sobretodo, la Iglesia de Santa María, la Casa-Museo Salvador Dalí, junto a la cala de Port-Lligat y el Faro de Cala Nans.

Esta vez, aun yendo un varias veces al año durante muchos ya, es la primera vez que vamos en Agosto, para mi gusto hay demasiada gente, pero es lo que tiene un pueblo de tal belleza, cuando realmente se disfruta es en otoño o invierno, donde depende a que horas caminas casi solo y tienes todo Cadaqués para ti.

Después de hacer fotos todo el día, por la noche, nos acompañó la luna, quería ser retratada, y me ayudó a iluminar el pueblo y dar un poco más de dramatismo a la escena iluminándome las nubes, aun así días después caí en trucos nuevos que debería haber aplicado a las fotos para que hubieran sido de una mayor calidad, pero bueno, eso significa que tendré que volver, y pienso hacerlo en breve.

Sobre El Autor

33, informático, añoro la época de los 8 bits, el CrossFit, el Cine, y la Fotografía son mi perdición.

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